"La vida es caer y levantarse, y volverse a caer y volver a levantarse; la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrazarte a quien te abrace y quien no quiera abrazarte pues que no te abrace y punto, y no pasa nada, él se lo pierde."

lunes, 28 de mayo de 2012

Los fracasos, las esperanzas, los 500 te quiero y los 1000 te odio. Y las lágrimas. Aunque fueran de mentira. Los dibujos en la mesa, las flores marchitas, los susurros en la feria, los gritos en el cine, los engaños físicos... Y mentales.

Las esperas, los acelerones, las llamadas y despedidas. Los sombreros y chalecos, las burbujas de jabón, los rayos de sol y las gotas de lluvia. Las cartas de amor y desamor, las expectativas y las realidades. Las copas y los bares, la playa y los pechos. Y la música.

Y los sueños. En la cama y en la clase. En la calle y en el coche. Y ellas. Y yo.

Los olores, los amigos que no se escuchan, las carreras por los grandes almacenes y los atardeceres a su lado. Y los amaneceres. Y las sonrisas anchas.

Las muñecas de trapo, los cromos alabeados y los cines de verano. Las bragas con lacitosy las calzas hasta las rodillas, las faldas con olor a naftalina y las cuevas de murciélagos. Ah! Y los disfraces de superhéroes, las máscaras reales... E imaginarias. La nata... Y las fresas. Los destinos. La carretera llena de curvas y las playas escondida. Los juegos de mesa y las absentas naturales. Los cigarrillos enriquecidos y los idiomas imposibles. Lo imposible de lo nuestro. Y la culpa.

Cuando todo el puñetero planeta me las recuerda. Cuando no existe canción o película sin historia, cuando sólo yo existo porque nadie me comprende. Entonces aparece alguien que te cuenta una historia parecida. Y sonríes, porque a pesar de todo el fatalismo, sufrimiento e incomprensión, la vida puede ser maravillosa.



-El texto no es mío, lo leí en una crítica a la película 500 Días Juntos, la cual recomiendo ver. Es de esas películas que, a pesar de ser tristes, te hacen sonreír... Quién sabe el por qué. Quizás porque es como si por fin encontraras a alguien que te comprende.